Posted by: François Zappa Crónicas, Primavera Sound 0 comments

Primavera Sound 2019: jueves

Primer día gordo del Primavera: mi rutina festivalera fuera del recinto consiste en dormir hasta la hora de comer, comer bien, descansar un poco y, con algo de bebida en el cuerpo, dirigirme al fòrum. Tenía tres conciertos seguidos en el Auditori, así que pensaba que no iba a ser una jornada muy dura. Estaba equivocado.

Empecé con Bridget St. John a las cuatro de la tarde. Apareció puntualmente con su guitarra y acompañada de una violonchelista. Su primer tema fue una versión del «Just like a Woman» de Bob Dylan y ya intuí que iba a ser algo muy especial. Al final del tema se coló algo de electrónica, no sabemos cómo. Siguió con un tema propio, el maravilloso «Fly High» y nos contó que era la primera vez que tocaba en Barcelona. «Ask Me No Questions», el tema que lanzó su carrera fue el siguiente, seguido de «Mon Gala Papillons» con su preciosa letra: «Si je mange, Si je danse, je suis heureux». La versión a capella de «The Fiddle and the Drum» de Joni Mitchell fue también muy bonita. Para «America the beautiful» cambió la letra, adaptándolo a la realidad actual y fue terminando con «Castaway» y el espiritual «Lazarus». Increíble como mínimo.

No me moví (aparte de ir la baño, claro) del sitio para ver a Julien Baker. No estaba muy familiarizado con su música pero me convenció. Muy simpática, muy joven y acompañada de violinista, atacó con «Something». Máximo sentimiento y una voz impresionante, y otra cosa, claro: temas. Cayeron en orden: «Sour Breath», «Shadowboxing», la muy bien recibida «Sprained Ankle», «Rejoice», «Funeral Pyre»,  tocó el piano para «Go home», y terminó con «Turn Out the Lights» y «Appointments». También muy bien.

El siguiente concierto, de nuevo en el Auditori, era de The Necks, el trío de improvisación australiano. Empezaron con el piano, y poco a poco se fue sumando el contrabajo y lentamente algo de percusión. Después de una parte con un piano muy repetitivo, el protagonismo pasó al contrabajo y el ritmo se fue acelerando poco a poco a la vez que se iba haciendo más extraño, acabando en un tremendo estallido de free. Alrededor del minuto 40 se volvieron a relajar para terminar un poco antes de tiempo. Me gustó.

Por horario, vi a Tomberlin, que estaba tocando sola el principio de «Tornado» cuando llegué. Siguió con «Any other way» y «You are here» en los que se le sumó otro chico a la guitarra. Tristemente su concierto fue un poco boicoteado porque le llegaba el sonido del concierto que Stephen Malkmus daba en el Primavera. Siguió con «Self-Help», se volvió a quedar sola en «February», de nuevo con banda para «Seventeen», la dolorida, «Untitled 1» y la final «I am not scared». Una pena que no fuese el lugar ni la hora. Si traes a cantantes lánguidas, por favor que toquen en el Auditori, donde el sonido no se solapa.

Fui al Adidas a ver a las Shonen Knife que abrieron con «Jump into the new World» del nuevo disco, que acompañaron con «Twist Barbie» o «Ramen Rock». Nos abrieron el apetito con sus divertidos temas: «Sweet Candy Power», «All you can eat» (terminado con solo de matasuegras), «Sushi Bar Song», «Wasabi» o «Banana Chips». Muy divertidas, solo faltó la versión del «Cruel to be kind» de Nick Lowe que suelen tocar.

A Clairo en el escenario Pitchfork le tocó el peor sonido del festival, al menos de los conciertos que yo vi. Poco importó que saliese Cuco a tocar «Drown» con ella o que se mostrase muy simpática y cercana, el concierto fue infumable, en parte por la bola de graves y la voz super baja que unido a un público que no se callaba hicieron el desastre. Solo al final, con «Pretty Girl» y «4ever» la gente se calló y hasta cantó los temas.

Nada más alejado de Clairo que nuestro siguiente concierto, los clásicos del punk Stiff Little Fingers. Era un cromo que me faltaba en mi colección de punk 77 y tenía muchas ganas de verlos. Arrancando con la potente «Law and Order» y «At the Edge», pronto cayeron himnos como «Suspect Device», el homenaje al líder de los Clash, «Strummerville», «16 Shots», «Wasted Life» y la tremenda «State of Emergency». Antes de «My Dark Places», el cantante, Jake Burns, nos habló de sus problemas de depresión. «Nobody’s Hero» y «Gotta Get Away» nos acercaron a un final que consistió en «Tin Soldier» y una tremenda «Alternative Ulster» que para muchos fue uno de los mejores temas del festival. Ojalá más punk siempre.

Volví al pop comercial con Sigrid, otra vez en Pitchfork, que esta vez, sorprendentemente sonó muy bien. Aunque no es realmente mi historia, ella lo hizo genial y tiene un buen número de temas buenos. Puede llegar a ser una gran estrella. Abrió con «Sucker Punch» para un público muy numeroso que llenaba el escenario. Destaco «Mine Right Now», «High Five», que fue seguida de «Don’t Kill my Vibe», la lenta «Never Mine» y el final con «Don’t Feel Like Crying».

Este año habían traído la carpa del Trashville del Azkena para lo que antes era el Hidden y allí tocaban Pylon Reenactment Society, nuevo vehículo de la cantante original del grupo de Athens. Acompañada de muy buenos músicos con ganas de divertirse, consiguieron recrear cómo sonaban Pylon en los ochenta. Abrieron con la loca «Beep» y ya pudimos adivinar que eso iba a ser una gran fiesta. Siguió «Volume», «Danger» con un baile del guitarrista que, en todo momento, supo emular el original sonido de la banda. La fiesta continuó con «Feast on my Heart», y «Crazy» que muchos conocimos por la versión de REM. «Human Body» fue seguida del nuevo tema de la banda llamado «Messenger» y que no desentonó entre los clásicos. Durante «Dub» vimos que Chandra que había tocado antes y que tristemente no había podido ver por un solape estaba a nuestro lado. La gente se subió al escenario mientras tocaban la final «M Train» y la cantante terminó abrazando al público. Un diez.

Como terminaron un poco antes nos dio tiempo para ver el final de Carcass. Vimos un par de potentes temas de la banda y nos quedamos con ganas de más. Justo al lado, estaba el Rayban Studio donde tocaban Demdike Stare. Ya los había visto pero siempre tengo curiosidad por saber qué van a hacer. Esta vez sonaron cañeros, menos difíciles que otras veces que los he visto. No había mucha gente para la música planeadora, y a ratos industrial del dúo. Incluso hubo algún momento bailable. Bien, como siempre.

Me fui de nuevo al Adidas a ver a una embarazada Myrkur que dio otra gran concierto. Tuvo unos ligeros problemas técnicos y durante un rato pudimos ver cómo le echaba la bronca al técnico. No la había escuchado mucho pero a todos los presente nos alucinó ella y su voz. Terminó sola, cantando acompañada solamente de su tambor una canción nórdica de amor, «Willemann og Magnhild».

Vi casi entero el concierto de Empress Of a la que ya había visto dar un concierto hace unos años pero en esta ocasión fue mucho mejor. Comenzó con «Trust me Baby» e «In Dreams», esta en castellano. Ahora va con otra chica que la acompaña a los teclados. Tuvieron problemas técnicos y en uno de los temas perdieron completamente el sonido. Intentaron arreglarlo sin que nadie les ayudase. Tocó especialmente temas del nuevo disco pero tuvo tiempo de tocar «Water Water», «Realise You» o «Woman is a Word».

Salí corriendo al escenario Rayban para ver a FKA Twigs, y ya estaba llenísimo. Tenía muchas ganas de verla y no me defraudó ya que desde la inicial «Hide» que cantó sin ser vista, hasta la final y verdaderamente estremecedora «Cellophane» dio uno de los conciertos del festival. Su famoso single «Water» fue su segundo tema, que fue seguido de «Pendulum», «Figure 8», «Video Girl» o «1000 Eyes». Hizo una increíble coreografía con una espada y al final el  baile de pole dance que vemos en su nuevo vídeo. A mitad del concierto se cayó el toldo que tapaba el escenario y vimos en una estrutura de metal a la banda que tocaba y a los bailarines. La recta final consistió en «Papi Pacify», «Lights On» y «Two Weeks». Muy, muy bien.

Me fui corriendo a cruzar al puente para ver la última hora y media de Octo Octa B2B Eris Drew que dieron justo lo que necesitaba. Cuando llegué el sonido era bastante ochentero y sonaron, según mi amiguete Shazam, «Say what!» de los míticos X-Press 2, el «All Right Now!» del también mítico Ralphi Rosario, «Old School» de DJ Tonka, «Disco Boogie Woman» de Universal Robot Band, «Ghetto Girl» de Mighty Dub Katz, «Daylite» de Gypsymen, «Blue Moon Tree» de Lone, «Got toGgo» de Miles Fontaine, «I Can’t Stop» de Johnny Loopz, «We Leave in the Sunset» de Marco Bertek, «100% of Disin’ U» del gran Armando, «Bells of New York» de Slo Moshum, «Follow Your Heart» de Inner City, «Bunga Ditepi Jalan» de Koes Plus, «Naked City» de Glass Candy y «Undestand this Groove» de UFI. La sorpresa fue que metieron drum n’ bass, de la mano de uno de los grandes, claro, el «Booyaa» de Amazon II Aphrodite mezclado con música de la peli 2001. Ellos siempre divertidísimos y pinchando con vinilos todo el rato. Hablando de los vinilos, o los tenían muy cascados o la aguja era una mierda porque le saltaron los discos unas cuantas veces. Bastante destrozado me largué mientras encendían las luces.

François Zappa

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