Inicio » Entrevistas » Entrevista a Sydney Valette

Entrevista a Sydney Valette

por François Zappa

Antes morir que estirar la pata, sería una traducción, algo libre del título del primer disco del francés Sydney Valette. El inocente 8-bits de esos comienzos ha dado paso a una potente y agresiva EBM que, a muchos, nos ha cautivado. Aunque su último disco se llame «La muerte de un comediante», no ha tenido miedo en contestar a nuestras preguntas con su fino sentido del humor. Podremos escuchar sus temas el próximo jueves 28 en el mítica sala madrileña Specka para la próxima edición de Bizarro. Junto a él, tendremos los dj sets de Dead Violets Night, Nöle y Nico Dead Wax.

—¿Cómo llegaste a interesante en la música electrónica?

—Mi compañero de piso y además mejor amigo, estaba haciendo electrónica en su habitación alrededor del 2005. Simplemente le imité. Descubrí que saber cómo hacer un tema era muy interesante. 

—¿Crees que tu formación musical clásica ha influido en tu forma de hacer música?

—Sí, siempre compongo primero con mi piano de cola Steinway antes de ponerme con el ordenador. Estoy actualmente aprendiendo el tercer movimiento de La Tempestad de Beethoven.

—Tu primer álbum, publicado en el 2011, es una colección de algunos de los temas realizados hasta la época. Por aquellos días estaba más enfocado a un estilo de música 8-bit, como se puede apreciar en temas como “Dimanche.”  ¿Era lo más apropiado para el equipo/herramientas que tenías en esa época?

—Era el estilo del Fluo Kid de MySpace de cuando internet todavía era divertida y novedosa, yo tenía toda la vida por delante y llegaba a la capital lleno de sueños. Mi complejo de Edipo fue bastante responsable en la creación del estilo… No sabía nada sobre equipo y solo tenía un ordenador portátil con Cubase pirateado y vsts.

—Hay ya un gran cambio en tu EP del 2013, Krystall, que es bastante más oscuro. ¿Qué te hizo enfocarte en esa dirección?

—No sé, supongo que quería dar paso a un lado más oscuro que ya estaba presente desde el comienzo. Además no me sentía confortable con ese estilo de empollón loco que había desarrollado antes. Quería ser un vikingo con un alma oscura y un corazón puro.

—Una influencia que estaba más presente en tus primeros trabajos, y es evidente en tu segundo LP, Paris es el de la «chanson», especialmente en tu forma de cantar. ¿Estabas escuchando este estilo de música en esos momentos? 

—Simplemente me apetecía cantar más, no sé si era más «chanson» que antes. Realmente no pienso sobre eso, solo lo hago. Es un milagro.

—En tu tercer álbum Other Side (y también en el EP previo) comentaste a cantar en inglés. ¿A qué se debió el cambio?

—Ya había una o dos canciones en inglés en el primer disco, pero sí, simplemente quería sentirme aceptado por los americanos, sentirme como un hombre. Además, el inglés es una buena lengua en la que cantar, hablando en términos de sonido. Separar la música pop del inglés es algo difícil de hacer.

—Has comentado que te gustaba la literatura norteamericana, especialmente Henry Miller y su trilogía Sexus, Plexus y Nexus. ¿Qué encuentras interesante en el trabajo de Miller?

—Me encanta su espíritu libre, y el hecho de que hizo lo que hizo siendo indiferente a las expectativas de la sociedad. Me dio confidencia para perseguir mi sueño sin importarte nada. Como cuando tubo durante mucho tiempo una relación con una prostituta, y no le importaba nada lo que ella fuese y la quería de todas formas, indiferente al mundo. .

—Has comentado unas cuantas veces que te gustan muchos estilos de música, incluso el rock y el metal. ¿Qué artistas te han llamado la atención últimamente?

—He estado escuchando continuamente a cuatro bandas durante los últimos diez años: Metronomy, Armin Van Burren, Dernière VolontéAphex Twin.

—How many lives es más post-punk y más orgánico. Cuando hiciste el disco, ¿lo hiciste solo con banda?

—¿Cuando lo grabé? No, fue como siempre, yo solo.

—En tu disco del 2019, Город Болит, muestras tu amor por la cultura rusa. ¿Qué te gusta especialmente de ella?

—Realmente no sé de dónde me viene, pero me encanta su uso de melodía y de colores, de hecho, es bastante distinta del resto del mundo occidental. La cultura eslava es profunda y tiene menos mierda que la mía. Las relaciones humanas parecen más honestas, aunque a veces la búsqueda del dolor parece estar demasiado presente…

—En ese disco, hay una versión del influyente grupo de post-punk ruso Kino. ¿Cómo los descubriste?

—Por una novia rusa 

—Hablando de versiones, has interpretado temas de Death in June, Devo, Absolute Body Control y Sex Pistols. ¿Cómo eliges los temas para versionar? ¿Crees que tienen algo en común?

—Que yo sepa, no tengo ningún proceso, simplemente hago versiones de temas que me gustan y que creo que puedo encarnar.

—En una entrevista comentabas que Brothers tenía más concepto que los discos anteriores por consecuencia de la situación política y social. ¿Crees que puedes hacer que la gente piense mientras baila?

—No, el bailar está hecho, esperemos, para no pensar o solo para pensar en cosas buenas. No había realmente un concepto tras Brothers aparte del hecho de que estaba preocupado con la evolución del mundo, intentando enfocarme en el momento presente en vez de esperar algo mejor.

—Has hecho varias remezclas, entre ellos uno para Blind Delon que apareció en su EP Soeur y otro para Poison Point. ¿Cómo enfocas las remezclas? ¿Qué intentas lograr cuando remezclas a otro artista?

—Quiero que la gente sienta que mi remezcla es mejor que el original y arruinar la reputación del artista.

Death of a Comedian, al menos el tema que da título la EP está basado en Molière ¿verdad? ¿Qué te interesa de su muerte? Se derrumbó estando todavía en el escenario, ¿no?

—No los sé. Estaba leyendo su biografía y me sorprendió que tuvieres una vida bastante miserable, a pesar de su inmenso éxito. Y el final del libro describe sus últimas horas, en las que realmente tenía miedo de morir y que daba bastante miedo verlo tan asustado… así que «Death of a Comedian» es como la confesión de la película de terror que se esconde detrás de la máscara feliz del éxito.

—Has colaborado con el productor griego Alpha Sect un par de veces, primero «cantando» en uno de sus temas, y también remezclándolo para el sello español Soil. ¿Qué nos puedes contar de esta colaboración?

—Fue al contrario, he hice primero una remezcla… Me escribió en Facebook, cogí el micrófono y grabé las voces en una hora. Eso fue todo, lancé el dado de la gloría. 

—Hiciste una remezcla “trance” de «Brothers». ¿Estás interesado en este estilo? Hubo una especie de revival hace unos años, pero después de la pandemia, la verdad es que no he oído hablar de nuevo de él.

—Me ENCANTA el Trance, y ¡yo soy el revival! Sí, pero no. Siempre lo he usado de algún modo, en algunos sintetizadores con sonido trance, como en «Fight Back». El trance es como ser piloto de un avión de combate y perseguir al enemigo en el cielo con misiles guiados por láser.

—Aunque no soy una persona religiosa, yo también soy un apasionado de las iglesias. ¿Qué encuentras interesante en ellas? ¿Entienden tus amigos esta afición o has sufrido alguna situación extraña cuando les has dicho a alguno que querías pararte a visitar una?

—Estaba saliendo con esta chica sueca y creo que se asustó porque la llevaba a muchas iglesias y me ponía a pronunciar palabras misteriosas para que sintiese la santidad del lugar. El problema es que los suecos ya no creen en las iglesias, en ese aspecto son peores que los franceses. Supongo que soy un cristiano sin Biblia en mis manos y sin paraíso. Las iglesias están llenas de paz y son realmente bonitas. Y hoy en día, lo divertido es que tras cincuenta años de cultura hippie, el cristianismo parece algo que redescubrir porque nuestros padres nos educaros fumando hierba y soñando con Katmandú

—¿Qué nos puedes avanzar de tu próximo trabajo para Young & Cold Records?

—Es un disco de ruptura sentimental en el que las influencias de mis primeros trabajos se encuentran con algunas nuevas. Lo empecé al comienzo de esta historia de amor y lo terminé justo cuando terminó, en medio de un confinamiento en el que me sentía solo y miserable, comiendo la piel de las patatas y bebiendo mis propias lágrimas.

—¿Qué podemos esperar de tu concierto en Madrid?

—Una increíble actuación, como siempre, el Justin Timberlake de la EBM.

Dejar un comentario

veinte − 8 =

* By using this form you agree with the storage and handling of your data by this website.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More