Portada » Entrevista a Curtis

Entrevista a Curtis

por François Zappa

En uno de los foros de rock más populares en España, llamado Foroazkena, siempre hay un encarnizado debate sobre el valor de las bandas tributos y como en toda discusión, poca veces se llega a una conclusión. Quizás uno de los argumentos a favor más aplastantes sea el directo de la banda belga Curtis, que recrean de forma personalísima la música de Joy Division. Hablamos con Peter Mercury, cantante de la formación que en enero nos hizo volver a degustar ciertos placeres desconocidos. 

—¿Cómo se formó la banda? He leído que fue durante el estreno en Bélgica de la película Closer, ¿verdad?

—Sí, bueno, teníamos una banda llamada Lacuna, y tocábamos una versión de Joy Division en los bises, “Transmission”. Entonces, nos pidieron que diéramos un concierto solo con temas de Joy Division en el estreno de Control, la película de Anton Corbijn. Lo hicimos, las reacciones fueron fantásticas y así es como realmente empezó.

—¿Fue difícil conseguir una reputación como banda? ¿Cómo fueron vuestros primeros años?

—No fue nada difícil. Fue bastante rápido. La única dificultad fue que yo, personalmente, me opuse al comienzo a la idea de una banda tributo. No me apetecía ser aplaudido por tocar la música de otra persona, Pero me di cuenta pronto que la música de JD tiene esta increíble cualidad inmersiva que verdaderamente puedes hacer tuya… si de verdad, realmente quieres…

—¿Cuáles fueron los primeros aspectos de la música de Joy Division que llamaron tu atención?

—Para ser honesto, por aquellos tiempos, cuando tenía más o menos dieciocho años, solo conocía los singles como “Love will tear us apart” y “Transmission”. Era un absoluto adicto a Bowie y estaba más interesado en Echo & The Bunnymen o los primeros Duran DuranSpandau Ballet.

Cosas como “The Chauffeur” o “Hungry like the Wolf”… Pero entonces, más tarde, me asombró la pura creatividad de la banda en términos de sonido. Lo que hicieron con el sintetizador ARP Omni-2, el dron del Powetrans Transcendent 200, la batería desencadenada de Stephen Morris, el bajo de Peter Hook que era un instrumento principal en vez de algo amortiguado en el fondo, la fría producción de Martin Hannett que no era de este mundo… Todavía no me puedo creer cómo de revolucionarios eran.

En una entrevista comentabas que la música de Joy Division nunca se llegó a desarrollar completamente. ¿Cómo crees que hubiera evolucionado con el tiempo? ¿Más o menos como New Order?

—Por supuesto que eso es muy difícil de decir.

Personalmente, a posteriori, he llegado a estar inclinado a creer que Ian no era la fuerza creativa más fuerte detrás de la banda, y que su estado y el egocentrismo resultante de este, pudieron ser un retroceso para ellos. New Order han probado por si mismos de ser una de las bandas de pop más influyentes e innovativas de los últimos veinticinco años. Y esto es al menos parcialmente porque tuvieron que buscar muy profundamente dentro de sí mismos para encontrar una forma de salir adelante con las cosas devastadoras que les estaban ocurriendo, como personas y como banda. No sé si las cosas se hubieran desarrollado de la misma manera con Ian en la banda. Pero en cambio, mi amigo Philippe Carly -el fotógrafo que hizo la icónica foto de Ian en el ‘Plan K’- no está de acuerdo para nada conmigo. Él cree que la poesía de Ian, su oscuro universo y su paleta de referencias musicales y literarias hubieran continuado siendo un poder creativo…

—En vuestros comienzos, la banda solía tocar más temas de cuando Joy Divison se llamaban Warsaw. ¿Te gustaba más este periodo o crees que son mejores temas para ser tocados en directo?

—Una pregunta interesante. No sé si fue una decisión sobreentendida o deliberada, pero justo desde el comienzo sabíamos que queríamos encontrar nuestro propio estilo y dirección dentro de la comunidad de tributos a Joy Division. Después de un par de conciertos, estaba bastante seguro de que no quería ser el enésimo cantante imitador de Ian Curtis con zapatos retro, la camisa abotonada hasta arriba y el raro baile. Así que abandonamos esas cosas bastante al inicio. Y supongo que un setlist más cargado de temas de Warsaw encajaba más con ese enfoque que el setlist de grandes éxitos que la mayoría de bandas tributo de JD tocan. Le gustamos a nuestros fans gracias a ese estilo “interpretación, no imitación”. Durante los primeros años, hubo alguien que incluso nos mandó un mensaje: -“vuestro cantante debería pillar cáncer y morir”. Lo que casi pasó ese año casualmente. Pero la mayoría de la gente comprende nuestro estilo. Alguien cercano a la banda, que vio a Joy Division tocando en los ochenta, y también a Peter Hook y a New Order en los últimos años, me contó que ni Peter Hook ni New Order lograron sacarle una lágrima, pero que nosotros lo hicimos unas cuantas veces… así que ¿qué más podemos pedir? ¡Ese fue un elogio por el que vendería mi alma al demonio!

—¿Como enfocáis el tema de hacer una versión de Joy Division? He notado que no tenéis teclista y que algunos temas lo tocáis en un tono distinto.

—¿Sabes? era un fan de Queen cuando era un chaval y en los primeros discos de Queen, Queen I y Queen II te encontrabas los créditos en las notas interiores: Freddie Mercury: piano, voz, maracas, John Deacon: bajo, Roger Taylor: batería, Brian May: guitarra. Y siempre había una línea que decía: ¡Y nadie toca el sintetizador! Incluso si había todos estos increíbles sonidos que solo te dejaban preguntándote cómo estaban hechos si nadie había usado sintetizadores. Quería que Curtis fuera así. Nadie toca el sintetizador. Es parte de nuestra declaración de intenciones. Y claro que eso significa que debemos tocar algunos temas en un tono diferente. Ten en cuenta que en directo Joy Division muy, muy raramente tocaban dos veces el mismo tema en el mismo tono ….

—En una entrevista con el cantante de Pride Plays U2, dijo que la banda tributo tiene que ser fiel a la banda original. ¿Cómo resolvéis el problema de ser fieles y al mismo tiempo ser vosotros mismos? 

—Una banda tributo no tiene que ser necesariamente una recreación. Quiero decir que no tengo epilepsia y que no -o muy raramente, jaja- me tomo tranquilizantes. Claro que no vamos a tocar versiones bossanova de Joy Division, pero realmente creo que una banda tributo debería pagar tributo al espíritu de los artistas que están honorando – que no es lo mismo que ser un calco. Inevitablemente, eso significa, más que nada, ser humilde y darlo todo. También creo que un tributo de una banda que todavía existe tiene -aparte de algunas excepciones a la regla- bastante poco sentido. Por otro lado, si el público quiere ver la versión de Depeche Mode para la gente pobre, por una décima parte del precio, solo para divertirse, ¿cómo podría estar en contra de eso?

Cada uno tiene su razón para subir al escenario, y cada uno tiene su razón para estar enfrente viendo a la banda. Respeto completamente eso. Pero somos muy conscientes de lo que hacemos sobre el escenario, porqué lo hacemos y lo que significa para la gente.

¿Sabes? Era escéptico al comienzo sobre el tocar y girar con la música de otro. Pero resultó que la música y las letras de Joy Division son tan brutalmente honestas que, como músico e intérprete, te puedes realmente sumergir en ellas, empaparte como una esponja y escurrirte de nuevo enfrente de una audiencia sin sentirte como si estuvieras actuando. Cuando tocamos en directo, tengo literalmente el sentimiento de que la música toma posesión de mí y me controla. Es como si estuviera poseído. Y que de pronto, el concierto ha terminado y estoy en el backstage, intentado pillar aire e intentando calmarme y ser yo mismo de nuevo. Me vuelvo bastante esquizofrénico algunas veces. Pero no por mucho tiempo. Durante los primeros quince minutos después de un concierto es difícil dirigirse a mí, pero tras eso, todo va sobre ruedas de nuevo. 

—Según tú ¿qué busca el público en una banda tributo?

—Como dije, hay diferentes clases de bandas tributo. La gente que va a ver a una banda tributo de KISS o AC/DC no se preocupan mucho del tormento o de las emociones profundas. Simplemente, se lo quieren pasar bien, beber cerveza y ver pirotecnias. Luego están los que van a ver a un tributo a Foo Fighters o Kings of Leon simplemente por la coña, porque “lo auténtico” no está de gira o es demasiado caro. Y luego están las bandas tributo de bandas o artistas que han desaparecido. Y dentro de ese segmento tienes la diferencia entre “tributo” o “imitación”, que comenté antes. Justo antes del confinamiento, tuvimos un gran concierto en Holanda, con una banda llamada 1984. Son un tributo a Simple Minds. Y sí, Simple Minds todavía existen. Pero esos tíos fueron brillantes. Deberías echarle un vistazo. Estuve bailando durante todo su concierto. Tenían ese sonido más grande que la vida, pero no intentaban parecerse o bailar, o incluso sonar mucho como Simple Minds. Para mí, son la perfecta banda tributo.

No puedo hablar por la audiencia de The Food Fighters (sí, hay una banda tributo con ese nombre), pero creo que nuestra audiencia buscan unas cosas: autenticidad, credibilidad, dedicación y honestidad. A propósito, me encantaría hacer un concierto doble con 1984. Otra banda tributo que opera así es The Mistress of Jersey.

—¿Qué le pasó a la banda en el 2017? Dijiste que os queríais retirar, ¿hubo un parón en la carrera de Curtis?

—Ah, 2017… el año que vivimos peligrosamente… Has hecho bien tu investigación…. Un montón de historias personales -quizás demasiado personales- pasaron. Ese año fue una montaña rusa emocional, con cada miembro de la banda siendo desafiado y probado al límite. Algunos miembros de la banda enfermaron y yo tuve un diagnóstico de mierda, como el que ya había tenido el año anterior. Hubo cirugía, quimio… Uno de mis mejores amigos enfermó también y su estado era bastante peor que el mío. Tuve quimioterapia durante tres meses o así, principalmente los miércoles y normalmente pasaba los jueves, viernes y sábados estando bastante enfermo y vomitando. Nuestros días de ensayo eran los miércoles y jueves, así que eso era una especie de coñazo para el resto de la banda.

Siempre hay egos y tensión en una banda, pero esta vez, con esa mierda amenazadora de la vida ocurriendo, la negatividad sacó lo peor de nosotros. En cierto momento estábamos realmente al filo del precipicio y fue demasiado para mí, así que decidí terminar con la banda. Nos separamos. Solo para descubrir unas semanas después que no podíamos pasar de los contratos que teníamos. Y también pensaba que Bob, nuestro nuevo guitarrista, que se nos había unido recientemente, se merecía algo mejor. Bob se unió a la banda después de que Tom, nuestro anterior guitarrista nos dejara de forma amistosa. Fue Tom quien recomendó a Bob y realmente salvó el día. Me llevó un tiempo el acostumbrarme al diferente estilo de tocar la guitarra, pero ahora estoy completamente enamorado de él. Este tío permaneció como una roca durante toda la tensión y conmoción. Quiero decir que él conocía a Curtis como esa banda tributo new wave que giró por España como si no hubiera un mañana, y cuando él se unió parecía más la última cena que una fiesta, ¿sabes? Bob estaba allí cuando acabé con la banda, pero entonces me di cuenta de que Bob solo había visto tensión, enfermedad y estrés desde que se había unido. Merecía algo mejor, pensé. Así que después de algunas consideraciones volvimos a reunir la banda. Entró Jan ‘Bass’ Ket – algunos lo llaman Jan Bass Ket Case – que trajo su propio bagaje, un gran amplificador ‘Ampeg’ y un montón de Marlboros…

—¿Qué piensas de Peter Hook tocando los temas de Joy Division? ¿Y de New Order?

—Creo que New Order no hacen conciertos solo de Joy Division. Normalmente tocan un par de temas de JD dentro de su setlist. Sé que Peter Hook and The Light han tenido algunas críticas aquí y allá por exprimir el legado de Joy Division. No puedo entender por qué la gente dice eso. Es decir: es su música. Lo mismo pasa con New Order. Quiero decir que esos tíos inventaron el sonido, el estilo, la estética… Si alguien tiene el derecho de tocar y reclamar cada nota de su legado, son ellos. Lo que hagan con su propio legado depende completamente de ellos, ¿verdad? Nadie debería hacer comentarios sobre ello…

—¿Habéis sido trabado de alguna forma diferente por la audiencia o los promotores por ser una banda tributo?

—Una y otra vez, estoy sorprendido por el respeto y la lealtad que obtenemos de promotores, organizadores y audiencias. En Bélgica, pero incluso mucho más fuera de nuestras fronteras. Parece que la organización y promoción fuera de Bélgica está a menudo mucho más involucrada y es más profesional. Te podría contar historias de festivales organizados en Bélgica, que nos han reservado, vuelto a reservar y al final dejado de lado porque habían logrado fichar a Peter Hook. Pero no lo haré. La negatividad es solo un gasto de energía. La recepción ha sido genial en todas partes. Cuando tocamos en Barcelona, después del concierto, literalmente tardamos veinte minutos en llegar del escenario a la barra porque todo el mundo quería charlar con nosotros. ¡Y es exactamente por eso que estamos aquí!

—Habéis tocado muchas veces en España, ¿nos puedes contar algo sobre vuestras experiencias aquí?

—España ha sido siempre muy buena con nosotros. Hemos tocado unas nuevas fechas aquí en enero y tuve la sensación de que había estado fuera durante demasiado tiempo. Creo que hay dos razones para el éxito de Curtis en España. La primera es algo de lo que hablamos ya antes. La gente en España parece realmente apreciar el sincero compromiso que ponemos en nuestros conciertos. Vuestra reseña de nuestro concierto en Madrid en la sala Nazca fue un buen ejemplo de eso. Citando a François Zappa:

“…una capacidad de crear atmósferas impresionantes, un guitarrista sobresaliente, un gran front-man con una voz distinta pero que se amoldaba perfectamente a los temas de Joy Division y gran actitud de todos los miembros de la banda que no intentaba imitar sino reinterpretar los temas. Y bueno, el temario impresionante de una de las bandas más personales de la historia de la música popular. Ya con este primer tema, el público, bastante numeroso, se empezó a animar…”

Estábamos bailando en el sofá cuando leímos esto. Dijimos: “-sí, tío, esta gente verdaderamente entiendo lo que somos”. De nuevo, muchas gracias por eso. Después del concierto tuvimos elogios similares de la gente que asistió -justo antes de que nos llevaran de borrachera durante toda la noche por las calles de Madrid…

El segundo y probablemente el más importante ingrediente de nuestro éxito en España es nuestro promotor, Albert Pavia de Sturm Promotions. La primera vez que tocamos en España, lo hicimos en la Sala Bikini en Barcelona. Dos días antes del concierto, Albert me mandó un correo diciéndome que había organizado una fiesta en Apolo 2. Nos invitó a que fuéramos para promocionar nuestro concierto.

Estábamos en la lista de invitados, pero nos echó uno de seguridad porque teníamos flyers de nuestro concierto en los bolsillos. Fue absurdo. Discutí con el seguridad y llamaron a la policía. Casi fui arrestado porque estaba cantando “Un canto a Galicia” de Julio Iglesias y de alguna forma, uno de los policías entendió ‘maricón de la policía’ que obviamente no era lo que estaba cantando. Caos completo… De todas formas, no me arrestaron, me libré de la cárcel con solo una bofetada en la muñeca. Albert vino a nuestro concierto en la sala Bikini y decidió que quería ser nuestro promotor! ¡Lo que fue sin duda el día más afortunado en la carrera de Curtis! ¡Hemos tocado en las mismas salas que Balthazar, dEUS o Whispering Sons!

Estando en el backstage con toda la banda, todavía empañados y sudorosos, escuchando al público pedir más… y después volver y ver esa explosión de felicidad en sus caras… no hay nada mejor que eso.

—¿Qué pasó con tu otro proyecto indIANs?

indIANs estaba muy conectado con la anterior formación de Curtis. Éramos solo yo y Philippe haciendo versiones electro de canciones de JDNew Order. Muy minimal, beats, glitches, algo de guitarra y yo cantando. Albert programó a indIANs en Razzmatazz en el que fue nuestro primer concierto. Fue inolvidable por un número de razones.

Me he hecho muy amigo de Germán Sánchez y su banda Mandivula, que tocaron con nosotros en Barcelona. Son fantástico. Me encantaría hacer algo similar con Germán, si le apetece y si tiene tiempo. Cuando la crisis del coronavirus haya pasado, claro. Echadle un vistazo.

https://www.facebook.com/thisismandivula/

—¿Cuáles son los planes de la banda para el futuro?

—Habíamos planeado una gira de cuarenta aniversario por Inglaterra durante la que íbamos a tocar en las ciudades en la que JD tocó durante su primera gran gira inglesa, hace 40 años: Liverpool, Leeds, Manchester, Leicester, Middlesbrough…. Pero todo eso está ahora cancelado, obviamente. Estamos planeando escribir y grabar canciones con la formación de Curtis pero con un nombre diferente. También creo que también vamos a aprovechar este tiempo libre para ayudar a Jan, nuestro bajista, con la renovación de su casa. 

Me gustaría que Curtis girara con 1984 y The Mistress of Jersey el próximo año y que volviéramos a España tan pronto como podamos. Preferiblemente para dar unos conciertos, pero si no es posible, al menos para ver a nuestros amigos y tomar una copa de tinto de verano…

Dejar un comentario

* By using this form you agree with the storage and handling of your data by this website.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More