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Entrevista a And Also The Trees

por François Zappa

Ya desde el nombre, And Also The Trees, nos anunciaban que el post-punk también podía oler a campo, a estanques y a graneros. Han pasado cuarenta años y esos árboles han crecido hasta dar un amplío cobijo a los amantes de las melodías melancólicas. Hablamos con Simon Huw Jones, vocalista de la banda, sobre su carrera y su futuro concierto en el W-Fest, donde actuarán el domingo 24 de mayo.

—Todo comenzó con dos pares de hermanos, ¿verdad? ¿Cómo os conocisteis? ¿Cómo fueron los comienzos de los ochenta en Worcestershire?

—Éramos amigos de la infancia, mi hermano Justin conoció a Nick Havas en el colegio. Nick pensó que Justin era una chica americana cuando llegó al colegio por primera vez porque tenía el pelo largo y dijo “Hi” (hola) algo bastante nuevo para el pueblo en 1971. Veníamos de Birmingham y el pueblo era todavía un sitio tranquilo y rural por entonces. El hermano de Nick era Graham y nos hicimos amigos. Yo parecía una chica, incluso más que Justin, pero estaba determinado a ser tan masculino y duro como cualquier de los otros chicos, lo que me metió en más problemas de lo que valió la pena. Lo que nos separó del resto fue nuestra pasión por la música. Nos metimos en la escena punk y aunque ninguno de nosotros sabía tocar un instrumento, el espíritu temerario del punk nos dio la idea de formar una banda. Justin sembró la semilla cuando se compró una guitarra de segunda mano y se empezó a enseñar a tocar. Entonces creamos mientras aprendíamos y aprendíamos mientras creábamos. Nos hicimos nuestro propio equipo con maderas encontradas y altavoces que nuestro hermanastro encontró para nosotros en viejas tiendas de material eléctrico. Éramos inocentes, pero teníamos una voluntad creativa fuerte y pensábamos que estar en una banda era simplemente la mejor cosa imaginable.

—Bastante pronto empezasteis cierta relación con The Cure. And Also The Trees fueron sus teloneros en 1981, la segunda maqueta de la banda fue co-producida por Robert Smith y el primer disco por Lol Tolhurst. Todo empezó cuando le mandasteis la primera demo ¿verdad? ¿Todavía mantienes relación con Robert Smith y Lol Tolhurst?

—Sí, nuestras tres primeras giras fueron en el pueblo y en una ciudad mercado cercana. Luego extraordinariamente, nuestro cuarto concierto fue de teloneros de The Cure, eso fue en 1980. Giramos con ellos después porque les gustamos tanto nosotros como nuestra energía… y creo que Robert vio algo de él mismo en Justin. Todavía estamos en contacto con ellos. Robert nos invitó a tocar en el festival Meltdown en el que fue curador en el 2018. Hemos estado en contacto con Laurence porque vamos a reeditar nuestro primer disco And Also The Trees, que como has dicho, él produjo.

Foto: R. Dumas

—El primer disco de la banda es el más post punk pero la rabia comienza a desaparecer en los siguientes discos, y es reemplazada por cierto romanticismo. ¿Qué bandas os influyeron durante ese periodo?

—Las influencias de otras bandas aparecen más en la forma de la cual evitamos hacer lo que estaban haciendo más que en hacer cosas de forma similar. En ese periodo de nuestro desarrollo, estábamos descubriendo clases de música que eran nuevas para nosotros a la vez que escuchábamos lo que era actual. Comprábamos discos viejos de jazz, Miles Davis, Pharoah Saunders, John y Alice Coltrane… bandas sonoras de Morricone, Bernard Herrmann, John Barry, The Doors, The Velvet Underground. Cuando tienes ventipocos, hay muchísimas cosas por descubrir… música clásica también. Creo que pensaba que era para gente mayor, pero hubo momentos en los que era lo único que quería escuchar. Estoy hablando personalmente, claro, pero como banda nuestros gustos musicales y descubrimientos iban más o menos a la par.

Sobre el segundo disco Virus Meadow, la banda dijo: “nos dimos cuenta de cómo el medio ambiente da forma a la gente”. Desde el bodegón de la portada hasta llegar al sonido, es un disco mucho más bucólico. ¿Cómo crees que el paisaje rural de Worcestershire ha influido vuestra música?

—Para mí, era importante el escribir las letras sobre las cosas que sentía que conocía y que eran relevantes tanto para mí como para nosotros como banda. Vivíamos en una aldea con una población que fluctuaba entre 15 y 25, en una vieja granja rodeada de campos, bosques, estanques, graneros y montones de historia, así que, líricamente, dejé que todo esto me guiara. Era consciente mientras me sentaba al lado de la ventana mirando hacia fuera, de que había algo en los sonidos de guitarra de Justin que, para mí, estaba conectado íntimamente con este escenario.

Foto: Patrice Hoerner

¿Por qué la banda publicó un disco en directo como vuestra tercera referencia? Me encanta el nombre, simple pero evocador. Fue grabado el 24 de octubre ¿verdad?

—No estoy realmente seguro. Creo que un estudio de grabación móvil apareció dentro de un camión fuera del club donde estábamos tocando en Lausana sin que nosotros supiéramos mucho sobre ello o quien lo financiaba o nada sobre ello… de hecho todavía tengo que preguntar sobre ello porque todavía no estoy seguro de porqué o cómo sucedió. Es un muy buen disco, aunque no me suelen gustar los discos en directo. 

¿Considerarías Millpond Years como un gran paso en la perfección del sonido de And Also the Trees? La música de la banda siempre ha sido consideraba sofisticada, ¿te gustaban bandas de los ochenta como China Crisis o Prefab Sprout que también eran consideradas sofisticadas?

No me es familiar la música de esas bandas y no me di cuenta de que éramos considerados sofisticados. De alguna forma, me arrepiento de la tecnología usada por los productores en los discos Millpond Years y Farewell To The Shade y desearía no haber sido tentado por ella: eclipsan las guitarras. Pero, por esos tiempos era excitante y nuevo y estuvo bien ejecutado. Debo decir que cuando escucho esos discos siempre me sorprende la cantidad de teclados que hay y de los cuales me he olvidado. Crean una profundidad de sonido que es bastante poco usual y añaden un montón de complejos detalles que yo, personalmente, encuentro fascinantes.

Foto: R. Dumas

En Farewell To The Shade, hay una versión del “Lady d’Arbanville” de Cat Stevens. En una entrevista la banda dijo que no estaba muy convencida con la versión, ¿nos puedes decir por qué? 

—No, nos gustaba ‘Lady D’Arbanville’ cuando el disco fue publicado, pero en retrospectiva, nos dimos cuenta de que no era una gran versión. Convertimos una canción ligeramente melancólica pero fácil de escuchar en un canto fúnebre inaccesible.

Green is the Sea es la última colaboración con Mark Tibenham, que tocó los teclados y produjo algunos de los discos. ¿Como de importante crees que fue su contribución a la banda?

—Hizo que nuestros discos sonaran pulidos y bien producidos y como dije antes, añadió profundidad y detalle, algo por lo que nos preocupábamos mucho en aquellos tiempos. Pero también eclipsó el sonido de las guitarras, algo que es un elemento importante de AATT.

—And Also The Trees tuvieron un gran cambio con The Klaxon hacia la Americana. ¿Por qué el cambio? 

—Sentimos que nuestra imagen y reputación por ser una banda muy inglesa, pastoral y romántica nos había arrinconado y queríamos romper con ella. Escapar. Justin cambió su estilo y sonido hacia algo que traía a la mente la América de los años cincuenta así que tiramos por ahí… como si el espíritu vagabundo de And Also The Trees explorara un nuevo paisaje. Siempre suena como And Also The Trees pero nos trasladamos a un otro lugar y a otro tiempo. No fue particularmente popular entre nuestros fans, pero fue necesario y una parte importante de nuestro desarrollo.

Foto: R. Dumas

—¿Por qué la banda se tomó un parón de cinco años? ¿Qué hiciste durante este tiempo?

—Ese fue el gran cambio en la historia de la banda, después del disco Silver Soul de finales de los noventa. Muchas cosas cambiaron en nuestra vida, dentro de la banda y dentro del negocio musical en general. Para nosotros, había un sentimiento de que algo había terminado. Es difícil de describir y explicar incluso para mí, pero tengo el sentimiento de que hasta ese momento estábamos intentando llevarnos bien con la industria musical… sabes, conseguir buenas reseñas, que nos pusieran en la radio y gustar a la gente (especialmente a la prensa musical inglesa), queríamos tener más éxito. En otras palabras, todavía estábamos intentado conseguirlo. Entonces, alcanzamos un punto en el que nos apartamos de todo eso y dijimos: -“¡que se jodan!”

Entonces, dejamos que muchas cosas saliesen y escribimos simplemente para nosotros y lo que salió fue Further From the truth. Un poco extraño llamar al disco así, ya que estuvo, de hecho, mucho más cercano a la verdad.

Further From The Truth como dices, fue el disco del regreso en el 2003. En cierta forma es una vuelta a las raíces, pero a la vez la banda mantiene algunos de los sonidos de los discos anteriores, ¿no crees? Simon, ¿fue Scott Walker una influencia en tu forma de cantar?

Supongo que lo que dices es el sonido de la guitarra, el estilo mandolina. La guitarra da color a todo… es el comienzo de todas nuestras canciones. Consideramos con sumo cuidado si era un movimiento regresivo o no el volver a este sonido y decidimos que, aunque era parte de nuestro pasado, no había ninguna necesidad en escondernos de él. Fue bonito el volver a escucharlo de nuevo y después de todo, nuestro pasado es una gran parte de quienes éramos, pero también de quienes somos.

Cuando empecé a cantar, solía acompañar grabaciones de canciones de Scott Walker, o sus versiones de canciones de Brel como ejercicio de entrenamiento. Sabía que nunca podría cantar tan bien ni siquiera en cien años, pero era un buen ejercicio. Aunque no tenía intención de sonar como él, cualquier similitud, que sería un cumplido enorme, es accidental. 

—La idea para el disco acústico When the Rain Come, vino tras vuestro concierto en el 7ème Ciel, ¿verdad? ¿Nos puedes contar algo más de este disco?

—Fue un concierto secreto en una azotea en París en el 2009. El creador del sello 7ème Ciel, y ex promotor de conciertos secretos, era un seguidor desde su juventud de AATT y nos preguntó si podíamos tocar de forma acústica para él en esta azotea, que tiene una vista alucinante de la catedral Sacré Coeur. Así que, como nuestro bajista por entonces, Ian Jenkins, tenía un contrabajo (y por la maravillosa vista), reescribimos algunas de nuestras canciones para que fueran tocadas con contrabajo, guitarra acústica, dulcémele y voces. Fue un éxito que llevó a hacer 2 CDs con estas versiones y dimos muchos conciertos en lugares poco usuales y a menudo extraordinarios. Fue un periodo enormemente agradable para nosotros y aprendimos un montón.

—En una entrevista, la banda hablaba sobre el espacio y los silencios en el disco The Hunter Not the Hunted. Cuando se habla de silencios, no puedo evitar pensar en el Spirit of Eden de Talk Talk. ¿Te gusta ese disco? ¿Qué aprendisteis al hacer el vuestro?

—Aprendimos sobre el espacio y que la ausencia de sonido es, a veces, tan importante como el mismo sonido. Spirit of Eden es uno de mis discos favoritos, sí. Una obra maestra. Me hubiera gustado ser una mosca en la pared del estudio de grabación.

—Sobre vuestro último disco, Born into the Waves, la banda dijo que “son canciones de amor de diferentes partes del mundo”. ¿Cómo nació esta idea? ¿Estabais viajando cuando se os ocurrió esta idea, quizás durante una gira?

—Justin me dio unos bocetos de ideas con la guitarra y me dijo ‘son canciones de amor… de distintas partes del mundo’… y continué a partir de ahí. Claro que el girar ayuda, visitar ciudades y tocar en ciudades que, de otra forma, no hubieras visitado nunca. He llegado a odiar el turismo y el ser un turista, así que viajar y tocar música a gente que quiere escucharla es un fantástico regalo.

Foto: Jerome Sevrette

—¿Qué escritores te han influido a la hora de escribir las letras? He visto varias menciones a la poesía romántica del primer Wordsworth, ¿qué otros escritores añadirías?

—Extrañamente nunca me ha interesado la poesía romántica y nunca he leído a Wordsworth. Fui un estudiante horrible y malgasté mis días escolares fumando en callejones y hablando de futbol, así que solo me he interesado por la literatura y la poesía a partir de la edad de 20 cuando descubrí, por casualidad, un libro de Aldous Huxley. Leí algunos pasajes de ‘El tiempo debe detenerse’ al ritmo de la música que la banda estaba tocando y después me sentí obligado a intentar leerlo completamente. Esto fue un gran descubrimiento para mí y me llevó al lento descubrimiento del mundo de la literatura. Solo leí lo que disfrutaba y realmente disfruté muchas cosas, pero no mucha poesía. Mis poetas favoritos son Dylan Thomas y Sylvia Plath y hay un montón de poesía folk y tribal anónima que también me gustan un montón. Empecé leyendo a los novelistas clásicos de los últimos siglos… Lawrence, Hardy, Camus, Hasse, Hemingway, Virginia Woolf y la lista parecía interminable… pero recientemente he encontrado que hay un montón de novelistas contemporáneos maravillosos, especialmente escritoras.

—Ya le preguntamos esto a Parade Ground: ¿es difícil estar en una banda con tu propio hermano?

—No puede ser duro para nosotros. Lo hemos hecho durante cuarenta años.

—¿Cuáles son los planes de la banda para el futuro? ¿Quizás el disco número 14?

—Sí, ahora estamos trabajando en completar nuestro álbum número 14. No se está haciendo más fácil… pero el deseo siempre está ahí. No estoy seguro de dónde viene, pero todavía lo tenemos.

Foto: J. Sevrette

—Hablemos de vuestros proyectos paralelos. Simon, has trabajado con Olivier Mellano en How we tried a new combination of notes to show the invisible or even the embrace of the eternity. ¿Qué nos puedes contar de este proyecto? También has publicado un disco con November (el segundo, siendo el primero del 2006). ¿Nos puedes contar algo de este proyecto?

—En pocas palabras: el proyecto con Mellano fue un trabajo comisionado por la orquesta sinfónica de Bretaña en el que Olivier compuso una pieza de música para ellos para ser tocada en la Ópera de Rennes. Era una pieza para orquesta completa con una soprano cantando en alrededor de 14 lenguas diferentes. Le gustó tanto al director que cuando Olivier le propuso el transcribir la pieza para doce guitarras, batería y cantante, estuvo de acuerdo. Olivier, siendo un seguidor de AATT me contactó y me ofreció el rol de cantante. El cual acepté. Interesantemente, en un contexto de rock, solo unas pocas de las lenguas funcionaron de forma agradable así que acabamos cantando solo en inglés, francés, hebreo y ruso. Luego, él hizo una versión hip hop con Will Brooks de Dälek y otras tres versiones fueron tocadas durante tres noches en la Ópera de Rennes como parte del festival Transmusicales.  ¡Uf!… bueno, tú preguntaste.

E intentando mantenerlo breve… November 2nd es el segundo disco que he hecho con Bernard Trenton de The Young Gods. Como se dice… dale una escucha.

—En cambio, Justin tenía un proyecto paralelo durante los noventa llamado G.O.L. que grabó el disco Sensations of Tone, y era un poco más ambient. ¿Nos puedes contar algo de él?

—Justin con Mark Tibenham, hace bastante tiempo de eso… Justin tocó la guitarra para Marc Almond recientemente. Pero sería mejor si él hablara de eso. 

Foto: J. Sevrette

Y vosotros dos, además tenéis Brothers Of The Trees que es un proyecto en el que “mezcláis piezas improvisadas, experimentales con temas de And Also The Trees con nuevos arreglos”. ¿Seguís trabajando en ello? ¿Nos puedes contar algo más de cómo son los conciertos de Brothers Of The Trees?

—Podría decir mucho Brothers of the Trees pero tengo la impresión de que lo he estado haciendo durante mucho tiempo y necesito parar… No sabemos de forma segura a dónde va este proyecto, si va a algún lugar. Hemos tocado 5 o 6 conciertos y todos tuvieron mucho éxito, lo que suena como la típica trola que lees a todo momento en Facebook donde todo es fantástico y exitoso… pero todos fueron conciertos muy agradables y bien recibidos. Honestamente. Es una forma distinta de ver, escuchar, tocar y experimentar algunos de nuestros temas y piezas de música… principalmente Justin conmigo, pero a veces se nos une Colin Ozanne, nuestro clarinetista, segundo guitarrista y teclista.

—¿Qué nos puedes adelantar de vuestro futuro concierto en el W-Fest?

—Vamos a volver a publicar nuestro primer disco en vinilo y como es nuestro 40 aniversario, tocaremos en el W-Fest y en otros conciertos que daremos durante el año, un set especial con canciones de todos nuestros discos (si hay tiempo). Por primera vez en mucho tiempo tocaremos un tema, o quizás dos, de nuestro primer disco, And Also The Trees. Estamos a punto de terminar de escribir el nuevo disco.

Estamos deseando tocar en el W-Fest.

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