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Entrevista a Silent EM

por François Zappa

Silent EM, el proyecto de coldwave/synth punk de Jean Lorenzo toma su nombre de la “m” inicial de mnemotécnico. Su música, como un buen ejercicio mnemotécnico, nos hace rememorar épocas pasadas, aunque Jean logra revestir sus trabajos con sonidos modernos. Entre sus obras, destacar el magnífico Real Life del 2024 y el intenso The Absence del 2019, además de unos discos con un sonido más crudo como Entierros del Ayer. Actuará el próximo domingo siete de diciembre en el festival Ombra y, estamos seguros, dará un concierto para recordar.

Foto de portada: Michael Marcelle

Foto: Michael Marcelle

—Comenzaste tu carrera musical en Miami, tocando en bandas de punk y post-punk, ¿puedes contarnos un poco más sobre esto?

—Formé mi primera banda de post-punk con dos amigos en 2006, nos llamábamos The Wrong People. Tenía 18 años y tocaba la guitarra y cantaba. Escuchábamos mucho a The Chameleons, Joy Division, The Sound, Interpol y bandas de la movida madrileña como Décima Víctima. Nos sentíamos un poco raro entonces, ya que estábamos prácticamente solos; la mayoría de las bandas en Miami hacían punk o indie rock. The Wrong People terminó en 2008, luego comencé una banda de punk llamada No Children antes de mudarme a Nueva York, tocaba el bajo y cantaba en esta formación, que también era un trío.

—Luego te mudaste a Nueva York en 2010, vendiste tu guitarra y conseguiste una caja de ritmos. ¿Querías hacer algo diferente o pensabas que en una nueva ciudad (aún siendo Nueva York) al principio iba a ser difícil encontrar gente con quien tocar?

—Honestamente, necesitaba viajar muy ligero ya que me quedaba en la casa de un amigo en Queens. Tenía muy poco interés en la electrónica; realmente quería una banda completa de nuevo, así que pensé que tal vez una caja de ritmos me permitiría escribir música mientras encontraba personas para hacer música.

—Siendo nosotros un blog, quería preguntarte sobre Systems of Romance, A Viable Commercial y todas esas otras fuentes de conocimiento, ¿cómo influyeron en tu interés por la música electrónica?

—La escena musical actual no sería lo que es sin esos blogs; muchas discográficas establecidas comenzaron a descubrir bandas allí y luego reeditaban álbumes que todos escuchábamos. Nick de “Crispy Nuggets” es un muy buen amigo mío, y vivo en el mismo vecindario que Phil (A Viable Commercial), que también es un amigo de hace tiempo. Encontré muchas bandas obscuras de cold wave y synth punk en esos blogs, que de otro modo hubieran sido muy difícil de encontrar. No puedo creer que tenga que decir esto en 2025, pero… cierra tu Spotify y busca en esos blogs.

—¿De dónde surge el nombre Silent EM?

—Un día estaba leyendo sobre dispositivos mnemotécnicos (ejercicios de memoria) y descubrí que “mnemonic” es una de las pocas palabras en inglés con una ‘M’ muda.

—¿Qué bandas de la Coldwave francesa te han influido? También soy fan y seguidor del sello Infrastition, que ha reeditado mucho material de este tipo últimamente.

—Ooph… esa es mi verdadera obsesión. Diría que Opera de Nuit, Club de Rome, Complot Bronswick, Réseau D’Ombres, Bunker Strasse, y por supuesto End of Data, Ausweis, Trisomie 21; podría seguir y seguir.

—Dijiste que comenzaste a ir a las noches Wierd, donde viste shows en vivo de Martial Canterel, Automelodi, Led Er Est, Frank Alpine, Epee Du Bois… ¿Puedes contarnos más sobre esto? Ya he oído hablar de esas noches en otras entrevistas. ¿Cómo era la escena en ese entonces?

—¡Era una Nueva York muy diferente! Fue un periodo verdaderamente especial y me siento muy afortunado de haber estado allí. Wierd Records y sus fiestas semanales mostraban muchas bandas raras que no verías en ningún otro lugar (Eleven Pond, Tobias Bernstrup, UV Pop, Genesis P-Orridge, etc.). Los DJs ponían canciones super desconocidas en vinilo, con gente bailando hasta las 4 a.m. en una densa niebla. Las bandas tocaban con mucho equipo analógico vintage, nada de portátiles. Muchos de nosotros comenzamos bandas allí y hicimos muchas amistades. Creo que la mayoría de los músicos en ese entonces, en general, simplemente tenían mejores intenciones. Las redes sociales realmente destruyeron la escena; ahora tenemos demasiados trucos de marketing baratos de personas que no se preocupan por la música. Dado que la escena ya no es verdaderamente underground, hay mucha gente sofocando el verdadero arte.

Foto: Michael Marcelle

—Tu primer tema apareció en la recopilación en cassette Function Operate Volume: One junto a Buzz Kull y Some Ember. La mayoría de tu material inicial fue lanzado en este formato. ¿Consideras que es un formato práctico o lo ves de una manera más “romántica”?

—Creo que es un formato asequible y romántico, definitivamente poco práctico. Es una forma menos costosa de solidificar tu música (lo cual es importante; no deberías tener solo digital), especialmente cuando estás comenzando, es menos arriesgado financieramente para los artistas de cold wave/post-punk que son considerados “de nicho”. Sin embargo, me encantan los cassettes; creo que tienen un sentimiento muy íntimo/personal.

—Tu primer EP, Specter, apareció en 2013 y es un poco más experimental o atmosférico. ¿Cuál era la dirección que querías tomar con el proyecto al principio?

Specter es exactamente eso, yo experimentando con electrónica por primera vez. Compré sintetizadores y cajas de ritmos vintage, y Shawn de Led Er Est me dio mi primer secuenciador (un Alesis MMT8). Quería hacer música minimal synth. Recuerdo que escribí y grabé todo ese EP en un mes en 2012, después de pasar un año obsesionado tratando de entender estos instrumentos y encontrar mi sonido. Mucho ensayo y error, sobre todo error.

—Siendo español, tengo mucha curiosidad por Entierros del Ayer, el único álbum que lanzaste completamente en castellano, aunque desde entonces has incluido algunas canciones en español en algunos de tus lanzamientos posteriores. ¿Por qué un álbum con todas tus canciones en castellano?

—Creo que fue un poco un homenaje a mi lengua nativa. Es algo que no he hecho en un tiempo, pero últimamente he estado escribiendo en español de nuevo.

—Publicaste un split con Ortrotasce, otro artista que deberíamos entrevistar para Ombra, ya que también tocará este año. Es tu amigo, ¿verdad? ¿Qué encuentras interesante en su música?

—Nic es un hermano. Su música ha sido una fuente de inspiración para mí desde la primera vez que escuché su trabajo allá por 2012. Creo que la parte más interesante de su música son los elementos de sorpresa; la forma en que construye melodías y texturas es impredecible, emocionalmente inteligente, y la parte más loca es lo fácil que lo hace parecer. No muchos pueden hacer esto, y no lo estoy diciendo solo porque sea mi amigo. Deberías entrevistarlo.

—El álbum de Silent EM, Foreign States, fue escrito entre 2015 y 2017, tu época más prolífica. En las notas dice que habías solidificado tu forma de componer. ¿Puedes contarnos más sobre esto?

—Creo que cuando escribí Foreign States pude aplicar todas mis influencias en algo que se sentía como yo mismo. Miré hacia atrás al punk, que es lo que me crié, y apliqué ese espíritu a la electrónica. En ese momento también estaba experimentando mucho con el contraste entre tensión y melodía, que es algo que todavía hago hoy en día. Por eso digo que solidificó mi escritura. Me quedaba despierto hasta las 3 o 4 a.m. escribiendo y borrando demos una y otra vez, tratando de sorprenderme.

—En The Absence, las voces son más prominentes en tu música. ¿Te sentiste más seguro cantando o simplemente querías cambiar un poco tu estilo?

—Me alegra que te hayas dado cuenta, porque eso fue intencional. Si Foreign States se trataba de la música, The Absence definitivamente se trataba de la entrega vocal y la claridad. Tengo que darles las gracias a Matia Simovich por su ayuda en la producción en este caso; me empujó a ser más directo vocalmente en ciertos momentos. Creo que es un aspecto muy importante en la música que simplemente no quería pasar por alto, porque si lo pienso, la mayoría de la música que escucho tiene voces claras y poderosas.

—Y la primera pregunta sobre letras, en una entrevista hablaste sobre “el abandono de las restricciones emocionales y lo que quedaba de mi educación católica”. Con canciones con nombres como “No God’s land”, me gustaría preguntarte qué pasó en ese periodo.

—Quería que algunas canciones jugaran con temas ateos y religiosos. Fue como una despedida a la moral y la culpa que te inculcan al crecer con la religión católica, despojándome de cualquier traza de eso que aún quedaba.

Foto: Dino Kuznik

—También dijiste que tu trabajo no se encasilla en un género específico, pero ¿cómo definirías tu música a alguien que nunca la ha escuchado?

—Si es a alguien que entiende la subcultura, simplemente digo “Coldwave”. Si es un extraño, suelo decir “Synth Punk” o “Post punk”, pero todos estos nombres de géneros suenan un poco estúpidos si lo piensas.

—Hablando de géneros nuevamente, a veces te etiquetan como EBM, aunque nunca he leído que hables sobre este estilo de música. ¿Te interesa también? ¿Ves la influencia en tu música?

—Sí, me gusta la EBM; no es mi influencia principal, pero hay aspectos de este estilo que uso para el ritmo. Solo me gusta este género cuando es más punk o un poco melódico. The Invincible Spirit, Klinik, Portion Control, esos me vienen a la mente. Simplemente no me gusta cuando la EBM es frío y se asemeja demasiado al Techno. No me gusta el Techno.

—En tu último álbum, Real Life, incorporas guitarras. ¿Las extrañabas de tus días de post-punk?

—Mucho. Creo que era cuestión de tiempo hasta que llegara a incluir guitarras en Silent EM.

—El nuevo álbum también es más melódico y bailable. ¿Crees que este es el sonido definitivo de “Silent EM” o seguirás explorando nuevos territorios musicales?

—Estoy muy contento con el sonido que logré en este disco, pero no me gusta tener el mismo sonido en cada álbum. Creo que es importante avanzar y tener algo nuevo que ofrecerte a ti mismo y a tu audiencia.

—La segunda pregunta sobre letras es sobre política, un tema importante en tu último álbum. ¿Quieres hacer que la gente piense mientras baila? ¿Crees que la música puede hacer que la gente sea más consciente de los problemas en el mundo?

—Por supuesto, la música es una gran manera de enviar un mensaje. Soy un artista latino viviendo en los EE. UU. en 2025; simplemente es imposible para mí no ser político en mi trabajo. La misma razón por la que estoy escribiendo canciones en español de nuevo es, a su manera, una forma de resistencia. En última instancia, significaría mucho para mí si mi música llegara más allá de esta escena musical y resonara en una persona no alternativa. Tal vez hacer que la gente baile sea una forma de llamar su atención.

—¿Cuáles son tus planes para el futuro?

—El próximo año harán 15 años desde que comencé Silent EM. Voy a hacer algo para celebrar eso; espero poder compartirlo pronto.

—¿Qué podemos esperar de tu concierto en Ombra?

—Voy a tocar una mezcla de canciones de mi nuevo álbum, canciones completamente nuevas y nuevas versiones de canciones antiguas, ¿quizás también una versión? Estoy muy emocionado de tocar en Barcelona por primera vez, y esta es una plataforma perfecta para ello.

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