Cuando escuché “Liberation”, el primer single del último EP de Neon Electronics pensé que era el cenit de esa unión entre guitarras y música electrónica que Dirk Da Davo lleva perfeccionando desde sus tiempos al frente de los clásicos The Neon Judgement. Da Davo, empezó el proyecto allá por el 1999, primero en solitario y con un rollo más electrónico que fue mutando mientras se añadían a la banda Glenn Keteleer (conocido también como Radigal G) y Pieter-Jan Theunis como sus compañeros de batalla perfectos. Tras dos increíbles discos como son NE y Apollo, el trío anuncia realmente inesperado final. Liberation, su testamento musical ha sido publicado en vinilo por el sello catalán Oráculo y lo podéis escuchar aquí.

Foto: Rebeca Balas
—Dirk, ¿qué buscabas cuando empezaste Neon Electronics? ¿Moverte hacia un sonido más electrónico, como sugiere el nombre?
—Publiqué el primer álbum de Neon Electronics en 1999. El proyecto nació con la idea de buscar libertad, independencia y cambio. En los primeros años, Neon Electronics tiraba sobre todo hacia lo electrónico; más adelante empecé a experimentar más con guitarras. Con el tiempo, la música, la configuración y las colaboraciones han ido evolucionando gracias a músicos increíbles con los que he compartido trabajo. Esa diversidad es algo de lo que me siento orgulloso.
—Tras ese primer disco homónimo bastante bailable, continuaste con un segundo LP, System Rivera un poco menos orientado al club y con más voces. ¿Qué puedes contarnos? ¿Fue un éxito, verdad?
—System Rivera se publicó en 2003 en CD y vinilo a través del sello francés Le Maquis. Sí, fue un éxito—también gracias a la colaboración con la distribuidora “NAÏVE”. Incluso vendí un número bastante razonable de copias en Rusia, que hoy en día quizá suene un poco “arriesgado” decirlo :-). Algunas canciones tienen más voces, claro, pero “Sept XL” te mete directamente en el circuito techno.
—Monkey Ever After fue otro gran álbum de Neon Electronics, en el que la colaboración con The Hacker en “Better Way” destaca especialmente. ¿Cómo surgió el trabajar con el artista de Grenoble?
—Con Michel (The Hacker) nos habíamos cruzado un par de veces antes de decidir colaborar en “Better Way” (2007). Nos llevábamos muy bien—y seguimos llevándonos—y compartimos pasiones. Michel propuso enviarme un tema en el que estaba trabajando, y yo me puse enseguida a trabajar en él: empecé a escribir letras y a preparar los arreglos vocales. “Better Way” fue reeditado recientemente en vinilo rojo por Link Records (de Lieja, Bélgica). Casi 20 años después, el tema sigue haciendo bailar a la gente.
—En Keylogger empezaste a trabajar con Radikal G, que después se convirtió en miembro oficial en el álbum siguiente. ¿Cómo os conocisteis? Supongo que cuando
publicaste un par de álbumes suyos en tu sello DanceDelic-D, ¿no?
—DDD: Conocí a Glenn primero en una empresa de distribución de CDs en 2009, cuando él venía a mover la distribución de su lanzamiento como Radical G. Hablamos un poco y sentimos conexión al instante. Me hice fan de su música inmediatamente: oscura como la mía, pero con un toque moderno. Poco después empezamos a pasar tiempo en el estudio para hacer nuestras primeras grabaciones. Diría que nuestras “almas oscuras” nos unieron 🙂
—Glenn: Sí, pasamos un buen tiempo en el estudio y en esa etapa yo estaba realmente en plena forma. “Over and over” sigue siendo de mis canciones favoritas de Neon Electronics de entre todas las que hemos publicados.
—DDD: Un keylogger es un objeto oscuro. Nunca hice música con la intención de hacer sentir feliz.
—En el álbum incluiste una versión de “The Fear In My Heart” de Luc Van Acker. Luc produjo algunos temas para Blood and Thunder, y recientemente has remezclado su último single. ¿Qué relación tienes con él?

Foto: Juan Francisco Camacho
—DDD: Conocí a Luc a principios de los años 80 en un concierto en un pequeño bar punk (Arnoz) en nuestro pueblo natal, Lovaina (Bélgica). Luc actuaba allí. Era el mismo bar donde grabamos el directo de The Neon Judgement Nion, y esa grabación la puedes encontrar en el álbum 1981–1984. Tardamos algunos años en conectar más de cerca. De hecho, en aquellos días no hablábamos mucho con otros colegas-músicos; simplemente nos manteníamos súper “cool” en aquellos tiempos de la cold wave. Más tarde invitamos a Luc como productor para algunos temas del álbum de TNJ Blood and Thunder. También estuvo en el escenario con The Neon Judgement como músico invitado en el festival Pukkelpop en Bélgica (2015) y para nuestro show final en Ancienne Belgique en Bruselas (2015).
Luego todo quedó en silencio, hasta que hace dos años de repente recibí un mensaje de Luc para ver si quería hacer un remix de “It’s Been A While”, un tema nuevo que él había hecho. Me sentí honrado, acepté y le hice el remix. Así que, Luc… viene y se va…
—Luego llegó Apollo, donde entra Pieter-Jan Theunis.
—DDD: En Apollo, Pieter-Jan se unió a las grabaciones y metió unas líneas de bajo impresionantes. Fue otra experimentación para encontrar el sonido que nos representa. Y en los conciertos en directo posteriores, PJ demostró que no solo era un músico muy talentoso, sino también un gran performer sobre el escenario. Incluirlo en Neon Electronics fue una de las mejores decisiones.
—Glenn: En realidad todo eso empezó con una barbacoa en casa de Dirk, en Lovaina. 🙂
—Os vimos juntos a los tres justo antes de ese concierto increíble en el Ombra Festival (Barcelona, 2025). ¿Qué recuerdos os lleváis del show? La banda había estado inactiva, ¿verdad?
—Glenn: Fue un fin de semana genial. Fue uno de nuestros mejores conciertos. A nivel técnico y de trato artístico fue sobresaliente. Como el primer día yo tocaba como Radical G, el viaje fue bastante agotador, pero es, sin duda, un recuerdo para toda la vida. Incluso tuvimos nuestro médico privado… 🙂
—DDD: Para nosotros fue una experiencia increíble. ¡Qué show! Nos divertimos muchísimos. Estuvimos parados unos años, como muchos artistas, por una situación mundial que nos dejó involuntariamente sin actividad. De hecho, fue Oráculo Records quien nos convenció para tocar en Ombra. No nos habíamos visto tocando juntos en un tiempo, así que había cierta tensión—pero sana. Y a veces pasa eso: las piezas encajan en el mejor momento. En Ombra encajaron todas. El público fue increíble, el sonido excelente y teníamos un montón de energía acumulada después de estar un tiempo sin tocar.
Ese mismo año también hicimos dos shows de abriendo para Front 242 en Gante, Bélgica, durante la gira Black Out… pero el recuerdo de Ombra se queda como algo especial.
—¿Cómo empezasteis a colaborar con Oráculo? Publicaron ediciones en vinilo de algunos de vuestros álbumes anteriores.
—DDD: A través de Unknown Pleasures Records (que produjo la versión en CD de NE) conectamos con Oráculo Records. En 2015 publicaron un álbum en vinilo con temas como “157” y “Road to Freedom”. Luego lanzaron el EP Mondriaan y, recientemente, Liberation, nuestra obra maestra.
—En Liberation, “Justification Unknown” parece una canción sobre la NASA y los astronautas, pero, ¿de qué trata realmente?
—DDD: No trata tanto de astronautas. A veces tengo ideas visuales dando vueltas en la cabeza, como pequeños sueños… Y en este caso fue el espacio. Siempre me ha fascinado el espacio y la NASA, sobre todo visualmente. Le di esa idea a Jeroen Buytaert, nuestro hombre de lo visual, con quien llevo trabajando muchos años, y preparó un vídeo muy bonito para el tema. Simplemente acompaña el sonido de una forma muy adecuada.
¿Y de qué va, entonces? Yo estoy a favor de la idea de “justificación”, pero desgraciadamente hoy en día no la vivo tanto. Por eso a veces es una buena idea gritar lo que sientes sobre el mundo: evita volverte loco. Lo hago desde que escribí “Tv Treated” en 1980. No he cambiado: Justification Unknown!!!

Foto: Juan Francisco Camacho
—Creo que “Nothing for Nothing” es una de las mejores canciones que habéis grabado con un gran sonido y una gran melodía. ¿Qué podéis contarnos sobre ella?
—Glenn: La escribió Dirk en España. La demo era una idea bastante básica, con una línea de bajo acústica. Yo sentí que tenía posibilidades y mantuve la parte vocal cuando añadimos los instrumentos reales. Y al final salió —de verdad— una de nuestras mejores canciones.
—El EP incluye dos remixes: uno de Patrick Codeyns (sé que lo conocéis bastante bien, Dirk) y otro de Ancient Methods, sugerencia de Oráculo. ¿Qué os parecieron?
—Glenn: Mandamos algunas solicitudes para remixes, pero muchos artistas estaban muy ocupados y teníamos un calendario estricto para entregar y producir el álbum. Contar con Patrick y Ancient Methods para el disco sonaba como una combinación perfecta para completar el conjunto.
—DDD: Patrick y yo compartimos una historia larga, de mucho tiempo. ¡Me encanta mucho su mezcla! No es tanto un “remix” al uso, sino más bien una interpretación distinta e interesante del tema. Me alegra que por fin tuviéramos la oportunidad de conectar musicalmente después de tantos años: viéndonos en salas de conciertos y en oscuros backstages.
Y Ancient Methods fue, efectivamente, una sugerencia de Oráculo Records, y fue una apuesta muy buena. Estamos muy contentos con su remezcla.
—Y la pregunta inevitable: después de unos directos tan espectaculares y de este EP final tan sólido, ¿por qué ponéis fin a Neon Electronics?
—Glenn: Es más difícil de responder de lo que pensábamos. Pero sí: creemos que este álbum es el mensaje más fuerte que queríamos compartir con la gente: ¡¡¡Liberación!!!
—DDD: Porque sentíamos que era el momento. Fue una decisión mutua. Y decidimos cerrar con un lanzamiento fuerte. En mi opinión, es nuestro álbum más potente hasta ahora con un sonido conseguido. Fondos oscuros, pero con un sonido contemporáneo; lo que Glenn y yo llevábamos años construyendo desde que decidimos colaborar, y que sigue encajando como la descripción perfecta de nuestro álbum final.
—Entonces, ¿qué van a hacer ahora Dirk Da Davo y Glenn Keteleer?
—DDD: Me encantaría decir “descansar”… pero la gente cercana a mí no se lo va a creer. La música es mi terapia. Y cuanto más oscuro se pone el mundo, más oscura puede volverse mi música. Veremos qué pasa después.
—Glenn: Ya veremos. Yo también he vivido esta situación cuando decidí hacer el álbum final de Radical G en 2021, The Deserted Kingdom. Y por alguna razón, RG, después de tantos años, sigue siendo inspiración para mucha gente. Ahora estoy pasando tiempo en mi estudio girando botones y tocando teclas—más como terapia que otra cosa. Creo paisajes sonoros, drones interminables, secuencias y patrones construidos con equipo modular, sin presión. Mi vida fue una carrera durante unos 35 años y necesitaba calma y paz interior. Pero seguro que hay más grabaciones. Podría seguir eternamente.
Mi techno interior no va a morir, y eso no tiene nada que ver con un bombo 4×4 😉
