Revenir, el disco del que os vamos a hablar hoy, es un reencuentro entre dos viejos amigos. Por una parte encontramos a Krishna Goineau que para siempre será la voz de “Los Niños del parque”, el clásico que grabó con su grupo Liaisons Dangereuses y que vivió a finales de los setenta en Barcelona. Krishna formó junto a Javier Hernando la banda Xeerox, una de las formaciones catalanes que nació gracias a la libertad proporcionada por la música industrial. Luego se iría a vivir a Düsseldorf y formaría parte del mítico trio junto a Beate Bartel y Chrislo Haas pero seguiría colaborando con músicos españoles como Jordi Guber con el que grabaría ese single de Velodrome que tanto se bailó en la época. Los dos músicos llevarían carreras muy distintas, una marcada por ese primer éxito y otra por la constancia. Hace unos años, en el 2023, se volvieron a encontrar para este proyecto, que tras tantear varias discográficas ha sido la mítica Klanggalerie la que lo publica. Los doce temas que forman Revenir han sido publicados en CD con mastering de Martin Bowes, cerebro detrás de los míticos Attrition. La bonita portada está creada a partir de dibujos de Krishna Goineau.
Ambos autores están en un momento dulce, Javier ha publicado este año un interesante y arriesgado disco junto a Ángel Lalinde y Alain Wergifosse que se presentó en vivo en el festival Modulartec. Anteriormente había grabado el fantástico Dómina Esteléctrica, publicado por Geometrik. Javier nunca ha dejado de publicar música y desde 1990 ha ido sacando, bajo su propio nombre, interesantes discos de los que hablamos en nuestra entrevista de hace unos años. Por su parte, Krishna desenterró algunas viejas cintas grabadas junto a Micro Chip League a finales de los ochenta que fueron publicadas por nuestros amigos de Italo Moderni. El sello alemán Bureau B también miró al pasado más cercano del artista de Sri Lanka y recuperó música grabada en el 2007 en el disco I Need A Slow. Ahora, por fin podemos escucharle cantando material nuevo.
Revenir, gracias a la mezcla entre electrónica y sonidos acústicos como la guitarra de Krishna, suena atemporal, como un disco perdido en el tiempo. Se nota que tanto Javier como Krishna han grabado el disco con cariño, lo han ido construyendo sin prisas y con atención al detalle. Y así podemos disfrutar de una obra perfecta para escuchar con cascos en total silencio y disfrutar de una producción curradísima en la que cada sonido tiene su sentido y encaja perfectamente. El aire fantasmagórico de la música de Hernando se junta a unas melodías más juguetonas de Krishna creando una obra única.
Empezamos con “Craquements” una sinfonía de crujidos de ventanas y puertas que se abren para nosotros, dándonos la bienvenida al original mundo musical de estos dos artistas. Es una pieza experimental con sintetizadores y ruidos que aparecen y desaparecen, siempre de forma imprevista. “Symmetric View” es, en cambio, un tema más pop, aunque de otra galaxia, con la soñadora voz de Krishna, un bajo predominante, guitarras y Javier dándole un toque diferencial. “Miettes et crouttes” es un tema inquietante, más experimental en la onda de Hernando con un ritmo lejano que parece darle algo de corporalidad a este flotante y acuático tema. “Les Dessous des Dessus” mantiene la atmósfera inquietante con spoken-word de Krishna y efectos aterradores, creando una pieza de ambient de gran intensidad. “Oyster Pascua” es un tema más industrial, experimental y abstracto con cadenas y toda clase de sonidos. “Blindage imaginaire” es una misteriosa composición de electrónica experimental con extraña percusión y un susurrante Krishna, realmente sorprendente. “Cent chiffres” es un tema para escuchar con atención, para deleitarse viendo cómo los pequeños sonidos van creando una atmósfera. Siseos y voces entrecortadas están acompañadas de una guitarra en “Zimba”, una pieza que transmite cierta sensación de peligro. En este momento llegamos a una parte del disco más juguetona, empezando con “Paradigmos de la Maya”, con punteos de guitarra que dan un aire jazzy a esta pegadiza composición que no deja de tener su rollo marciano. Krishna canta en castellano en este tema con aire oriental. Seguimos con el techno pop de “Futbolín”, una composición perfecta para iniciar a alguien en la música electrónica y “Gamma Ray”, electrónica juguetona pero con mucha enjundia. Terminamos este alucinante viaje con “L’Extension”: vuelven los crujidos y una extraña interpretación de Krishna en otro tema inquietante. Sin duda, necesitamos más discos como este.
