Posted by: François Zappa Mad Cool 0 comments

Mad Cool 2019 – Viernes

La jornada comenzó de forma bastante desagradable, en la medida que, al momento de pasar la última barrera de seguridad antes de entrar en el recinto del festival, me mandaron ir hacia una mujer para que me registrara, que demostró tener demasiado celo conmigo ¿Su excusa? Mi mochila, de las de 20 litros de Decathlon, era demasiado grande. Con un tono seco y desagradable, me hizo sacar todas mis cosas, pero a la entrada, no había ninguna mesa donde pudiera ponerlas. Me encontré en una posición incómoda, con mi botella de agua abierta, la bolsa al borde de un dedo para que ella pudiera ver qué había en el interior, mientras sostenía el resto de mis cosas como podía. Le he dicho, muy educadamente, por supuesto, que encontraba todo esto un poco extremo, siendo el tercer día del festival y que ocho personas antes que ella habían controlado ya mi mochila. Por otra parte, yo ya había consultado las dimensiones autorizadas para mochilas en la web del festival. Cuando vio mi cuaderno y mi bolígrafo, me miró con mala cara: quizás creía que le iba a sacar el ojo a alguno con el boli. De todas formas, no me molesté.

Rolling Blackouts Coastal Fever

El primer concierto del día fue el de los australianos Rolling Blackouts Coastal Fever. Y fue una grata sorpresa: el grupo tiene un sonido diez veces mejor en concierto que en CD y sus temas son incluso más impactantes. Comenzaron con «Clean Slate». Fran Keaney nos explicó que era la primera vez que tocaba en Madrid. Luego, nos deleitaron con «Sick Bug», «An Air Conditioned Man», «In the Capital». Me di cuenta de que la pantalla de la derecha dejó de funcionar completamente por un momento. Pero el problema fue rápidamente arreglado. Me acerqué al escenario para «Bellarine». Siguieron con uno de mis temas preferidos de su repertorio, «Exclusive Grave». A mi derecha, vi a un grupo de ingleses, uno de ellos apenas se tenía en pie. El grupo tocó seguidamente «Sister’s Jeans», «Fountain of Good Fortune» y «French Press». Mad.

 

Sharon Van Etten

Puse dirección al escenario principal donde tocaba Sharon Van Etten, originaria de New Jersey. Escuché desde lejos «Jupiter 4″ en lo que tardaba en pedir un tinto de verano, necesario para afrontar el horrible calor. Calor que no parecía perturbar a Sharon para nada. Con su preciosa voz, continuó con «Comeback Kid» y «No One’s Easy to Love». Nos reveló que el concierto del Mad Cool era el último de su larga gira. Intentó hablarnos en español, pero lo abandonó enseguida diciendo que seguramente nuestro inglés era mejor. Para «Memorial Day» agarró un instrumento de percusión en el que las barras de metal que colgaban de una barra de madera daban un sonido agradable al tema. Más tarde, dedicó «All I Can» a The National, y continuó con «Malibu», «Hands», «I Told you Everything» y «Seventeen» que me encanta. Multinstrumentista, alterna entre el piano y la guitarra a la perfección. Terminó con «Serpents» y con eso otra de las bellas sorpresas del festival. Mad.

Miles Kane

He encadenado con el siguiente concierto de Miles Kane. No sabía qué hacía en solitario (sabía que era miembro de The Last Shadow Puppets, y eso era todo) y francamente, el grupo mola. Vestido con una camisa de flores, Miles irradiaba un carisma impresionante. Vi dos marcas de maquillaje sobres sus ojos y me pregunté si se había dado una vuelta por el stand de Sephora del festival. Bromas apartes, comenzó con «Silverscreen», y siguió con temas como «Ihaler», «Too Little Too Late», «Rearrange», y un tema nuevo: «Can you See Me Now». Una sorpresa fue la incorporación de una versión del «Hot Stuff» de Donna Summer en el repertorio: la interpretaron maravillosamente bien y tuvo el don de despertar al público a punto de morir de calor. Terminaron con «Come Closer», otro éxito. Mad.

En mi programa, había previsto el volver a ver a The National. Pero, tenía un gran dilema. Justo después de ellos, tocaban The Smashing Pumpkins. Como nunca los había visto, decidí quedarme allí para coger un buen sitio para le concierto. Podía de todas formas ver el concierto de The National por las pantallas, y escucharlo de lejos. Desde allí, vi a Matt Berninger tirarse al público varias veces. Terminaron con «Terrible Love».

Smashing Pumpkins

Durante una hora y cuarenta de espera interminable con un calor atroz (por suerte, los vigilantes nos dieron botellas de agua), tuve a mi lado unas personas desagradables: un italiano completamente borracho detrás de mí, que se caía literalmente sobre mi y un francés que no quería moverse 50 cms a la izquierda para que pudiese juntarme con un amigo (no le pasé delante). Al contrario, él no dudó en hacer pasar a su propio amigo delante de tres filas de personas. Aposté por el italiano ¿aguantaría on no?

Por fin, el concierto comenzó con «Sarabande», de Georg Friedrich Haendel, una famosa zarabanda barroca para clavicémbalo de 1733. Recuerdo haber estudiado ese tema en clase de música. En el escenario, los tres enormes e inquietantes globos hinchables estaban iluminados por miles de luces de los proyectores. El grupo comenzó con lo que se esperaba de ellos: «Siva» y «Zero». Al primer golpe de guitarra en «Siva», me llevé una decepción: donde me encontraba, el bajo tapaba demasiado los demás instrumentos. Por suerte, disminuyeron un poco los bajos en el tema siguiente, pero no arreglaron completamente el problema en ningún momento. Mientras, el solo de Corgan me hizo reconciliarme con ellos enseguida. Mucha clase: el look de este último me recuerda al de Neo, en Matrix. En esta gira, viene con el batería y el guitarrista originales del grupo, Jimmy Chamberlin y James Iha, cosa que no desagrada a ninguno. Alternan sus temas clásicos con los temas de su último disco, Shiny And Oh So Bright Vol 1/ LP: No Past. No Future. No Sun. como «Solara» o «Knights of Malta». Corgan y compañía están en forma, por suerte para nuestras orejas: nos regalaron «Eye», «Bullet With Butterfly Wings», «G.L.O.W.», «The Everlasting Gaze» y «Tonight, Tonight». Para «Disarm», Corgan agarró su guitarra acústica. Tuve la piel de gallina. Pude apreciar, cuando no estaba tapada por el bajo, la bella voz de la pianista que hacía los coros. Después, James Iha bromeó sobre su viaje a Madrid, explicando que era el viaje más aburrido de su vida. Continuó contando que el batería había desayunado y comido siempre en el mismo restaurante e fingió dar el nombre del sitio. Terminaron con «Today» y «Sarabande» sonó de nuevo, indicando el final de un gran concierto. Mad

Eric Prydz

Normalmente, debía ir a ver a Wolfmother, pero, decidí ir a escuchar la sesión de Eric Prydz, por curiosidad. No sé si es la fatiga la que habló en ese momento, pero me lo esperaba peor. No reconocí casi nada, aparte de : «Breathe», una remezcla de Eric Prydz de CamelPhat & Cristoph Feat. Jem Cooke, «Generate» y su tema famoso, «Opus». En general, es un artista demasiado comercial para mí. Cool.

 

Helena Hauff

Al final llegó el turno de una de mis DJs preferidas, la gran Helena Hauff, a la que tuve la suerte de cruzarmela en el Primavera Sound durante el concierto de Cybotron y saludarla. Jamás, hasta ahora, me ha defraudado. Empezó con «Sharp Like a Razor» de Clouds. El sonido del escenario Loop era tan potente como se podía desear. Mientras cambiaba de vinilo, bailaba y cantaba al ritmo de los temas, todavía con el vinilo en la mano. Nos puso un tema de Mall Grab, «Reconnaissance», seguramente porque ha sido también parte del cartel de la jornada. Como siempre, mezcló techno, acid y EBM a la perfección. Nos deleitó igualmente con «Fear Teacher» de The Dexorcist, con «Sleep» (Arp Remix) de Ionic Vision y con «My Telephone is Dead» de David Carretta. Volvió a la EBM con un tema remezclado de Ionic Vision, «Die Macht (Millimetric Remix)». Seguidamente, el público bailó con «Wings of the Antichrist» de Lado y de otros temas que no he identificado. Perfecto para el final de la jornada festivalera. Mad.

Violeta

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