Posted by: François Zappa Crónicas 0 comments

Electrónica en Abril 2019

¿Ha invadido el reguetón el festival madrileño Electrónica en Abril? ¿Se ha perreado mucho en la Casa encendida? ¿Es el R&B la música del futuro? ¿Son los sintetizadores cosa del pasado? Las respuestas a algunas de esas preguntas en nuestra peculiar crónica:

Jueves

Por culpa de un retraso de easyJet, provocado según ellos por el aeropuerto de Malpensa, nos perdimos el concierto del jueves del Tashi Wada Group feat. Julia Holter & Corey Fogel. Hemos visto a Julia Holter un par de veces en directo y sus discos nos gustan mucho, así que nos dio un poco de rabia perdérnosla. Con el corazón roto, nos fuimos al Mondo a ahogar nuestras penas con Peggy Gou. Mucha gente y una sesión que no nos gustó tanto como las vistas anteriormente.

Viernes

La sesión de la noche anterior nos dejó tan destrozados, que cuando fuimos a salir para ver a group A, era demasiado tarde. Habíamos visto a este dúo japonés hace unos años en Madrid, durante el ahora desaparecido Villamanuela y nos había gustado.

Temerosos de que algo pudieran arruinar el siguiente concierto, entramos con tiempo en el patio para esperar el live de Sinjin Hawke y Zora Jones. Ambos son responsables de la plataforma audiovisual Fractal Fantasy (nombre que pudimos ver repetidamente en las proyecciones) y salieron al escenario cuando aún estaba la sala medio vacía. Usando un peculiar theremín, Zora Jones empezó a bailar creando sonidos con su movimiento mientras Sinjin Hawke iba distorsionando la imagen al ritmo de los beats. Verdaderamente tardamos un rato en comprender lo que estábamos viendo para luego simplemente maravillarnos. Se fueron turnado los dos con este instrumento, creando coreografías sonoras que no dejaban de sorprender a una sala ya prácticamente llena. Elementos de RnB, footwork, rap se mezclaban tan perfectamente como las imágenes al mismo tiempo que lograba que el numeroso público no dejase de bailar. Como hacer de la tecnología algo verdaderamente mágico.

Al salir del baño, me encontré en el escenario a una negra cantando con globos en la cabeza. La sorpresa ante la puesta de escena de Okzharp y Manthe Ribane fue solo similar a la que sentí ante su música. Mezclando estilos como el kwaito y el gqom (el estilo popularizado por Dj Lag) con R&B o grime, el dúo sudafricano consiguió meterse al público en el bolsillo. Pudimos sentir varios temas de su disco Closer Apart, publicado por Hyperdubs, y de los EPs que lo precedieron como «Maybe This». Ella es un animal escénico, una Grace Jones del siglo XXI y Okzharp la acompaña perfectamente, ya sea tocando la melódica o haciendo voces. Como curiosidad, nos los encontramos viniendo de Lavapiés cuando terminó el último artista.

Íbamos un poco con recelos ante el live de Kelman Duran, pero el comienzo nos enganchó. Sonaba como reguetón, pero ralentizado. Hubo unos problemas técnicos que hicieron que el concierto se parase por cinco minutos, pero enseguida continuó a un volumen considerable. Había partes que sonaron más a reguetón clásico, otras era pura electrónica, a veces aceleraba la música, mientras que en otras las voces flotaban sobre un colchón minimalista. Hubo momentos en los que el lado más agresivo del hip hop destacaba (nos pareció que mezclaba una versión del «Informer» de Snow), en otros, reinaba el R&B. Solo una pega: faltaba algo de fluidez entre temas. Al terminar el set, a Kelman se le vio feliz ante un público que respondió muy bien a su propuesta.

Sábado

El sábado empezamos en el auditorio (esta vez sí) con la pianista Kelly Moran que tocó entero su disco Ultraviolet. Temas como el delicado «Helix» sonó ante un público numeroso y educado que contemplaba emocionado como iba creciendo. La belleza caótica de «Nereid» o la corta «Radian» fueron perfecta entrada para el día. Nos encantó.

Después le llegó el turno, ya en el patio a Lee Gamble, que repetía después de su live de hace unos años. Empezó con un ruido de motores de coches y unas proyecciones, que en su mayoría casi no se veían porque los focos de luz la ocultaban. Empezó con electrónica planeadora, interludios a lo FSL para pegar un acelerón que casi nos deja en el sitio. Una poco de jungle deconstruido, unos ritmos hardcores por allá, y Mr. Gamble  regalándonos uno de los mejores live que he visto en el festival.

Salió después Angel-Ho, con todo grabado y con un par de bailarines. Abrió fuego con «Like That» de su disco Death Becomes Her, en directo suena más pop/R&B mientras que el disco está un poco sobre producido, aunque nos gusta así. Tras un par de temas, sonó uno de los interludios del disco y Angel-Ho despareció de escenario, dejando solos a los bailarines que se movían como locos para deleite de una despedida de soltera que estaba a la izquierda del escenario. Apareció con un nuevo vestido y cantó «Muse To You» que mantuvo al público bailando, entre ellos a Kelly Moran que estaba en primera fila. Siguió con»Baby Tee», el tema más R&B del disco para terminar con «Like A Girl» en una actuación que solo tuvo una pega: se nos hizo corta. Cerró la jornada Clara! responsable de los recopilatorios Reggaetonera. Empezó con algo que parecía dubstep para ir acercándose más al reguetón con temas como «Que no pare el bailoteo», una parte que sonó como Missy Elliott, que fue seguida de una parte más cañera, para después volver al reguetón y mandarnos a casa.

En conjunto ha sido una edición en la que nos hemos divertido y bailado bastante. Entendemos la elección de artistas, aunque otros géneros podrían estar más representados. El formato del festival con una actuación de electrónica, otra de R&B y una final de reguetón no nos ha gustado tanto, igual hubiera sido mejor jornadas temáticas. Y sobre todo, echamos de menos la jornada del domingo (ahora solo hay conciertos para la familia), que tanto buenos momentos nos dio.

François Zappa

0 comments

Deja un comentario

14 + dieciocho =